Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2014

Cien historias, cien extraños

Todavía
Que mal te debes de sentir, que feo ser vos. Teniendo a alguien como yo, pensándote todo el tiempo. Hay momentos en el que me pasas tan inadvertido, que vivo un poco más feliz. Hay otros, sin embargo, que no puedo estar un día sin que tu rostro pase en imágenes amenazantes por mi cabeza, y te odio. Pero más me odio yo, no hay dudas. ¿Qué hiciste? ¿Qué hice? ¿Qué pasó? Si tuviese un ápice de coraje, te lo preguntaría con mucho gusto, y seguiría mi vida con la aclaración de una respuesta. ¡Pero qué cobarde, qué egoísta! Prefiero vivir con la duda e imaginar el mejor de los casos, para alimentar el morbo amoroso de mi mente que pide a gritos un amor que, querido, nunca fue. ¿O sí? Algunas veces creí verte por la calle, caminando, pasando por al lado mío, y sentí como era, poco a poco, despojada de todas las capas de cordura e indiferencia que tanto me costó crear. Pero al segundo en que el extraño tan parecido demostraba no ser vos, me recomponía. Y luego volvía a caer. Esta vez…

Destrúyeme ya está disponible!

Imagen
Y después de tanto esfuerzo y tiempo, Destrúyeme es oficialmente parte del mundo y yo no podría estar más feliz. Haberlo terminado y que ya esté listo para llegar a cualquier persona todavía me parece irreal, pero acá esta y soy pura alegría.
Gracias, mamá, por bajarme a la Tierra incluso hoy, ya sé que soy insoportable cuando estoy emocionada. Gracias por dejarme escribir y darme ánimos toda la vida.
Como tanta felicidad me nubla el sentido común, me voy a aferrar al agradecimiento del libro.



"Dar las gracias puede ser tan extenso y difícil, sin embargo lo pensé tanto que creo tener todas las palabras para con todas las personas.  Especialmente a mí familia, somos pocos pero valemos por mucho, su apoyo incondicional, su oído atento y esa atención infinita que solo ustedes pudieron ofrecerme. Me sentí realmente feliz cuando vi lo orgullosos que estaban de mí y de mis logros. Facu y Mati, son insoportablemente necesarios. A mamá que gritaba a los cuatro vientos sobre el libro, te…